Si estás a cargo de producción o compras y te toca elegir una inyectora usada, sabes lo que hay: puedes acertar y ganar capacidad en tiempo récord… o comprar “una ganga” que se convierte en tu nueva máquina de hacer paradas. Yo prefiero lo primero. Por eso he preparado esta checklist clara, práctica y sin rodeos para revisar maquinaria industrial usada para transformación de plásticos, especialmente cuando estás valorando una DEMAG Segunda Mano.
En UDO KRICHBAUM TRANSITUS trabajamos cada día con equipos usados y reacondicionados para inyección de plástico, y sé perfectamente qué puntos separan una buena compra de un dolor de cabeza. Vamos al lío.
1) Antes de ir a ver la máquina: mini-checklist de “filtro rápido”
- Año, horas y ciclos: pide datos reales. Si no hay trazabilidad, ya tienes una señal.
- Historial de mantenimiento: ¿hay registros? ¿cambios de aceite, filtros, bombas, resistencias?
- Aplicación previa: no es lo mismo haber trabajado con PP que con materiales cargados con fibra de vidrio (más desgaste).
- Disponibilidad de documentación: manuales, esquemas eléctricos e hidráulicos, lista de repuestos.
- Condiciones de prueba: confirma si podrás verla funcionar y, si es posible, inyectar con molde o simulación.
Mi regla: si el proveedor evita una prueba o no puede enseñar documentación básica, yo bajo una marcha y empiezo a hacer preguntas “incómodas”.
2) Unidad de inyección: husillo, cilindro y plastificación (donde se cuece el plástico… y los problemas)
Qué revisar
- Husillo y cilindro: holguras, rayaduras, desgaste por abrasión, corrosión (especial ojo si trabajó con PVC o materiales agresivos).
- Válvula antirretorno (check ring): desgaste = dosificación irregular, variación de peso y rechazos.
- Boquilla y zona de cierre: fugas de material, carbonilla excesiva, asiento dañado.
- Resistencias y termopares: uniformidad de calentamiento, cables “apañados”, zonas que no alcanzan temperatura.
- Motor y transmisión (si aplica): ruidos, vibraciones, respuesta en plastificación.
Señales típicas de desgaste
- Dosificación inestable, ruidos metálicos al plastificar.
- Manchas negras o degradación por control térmico irregular.
- Fugas por boquilla o retorno de material por antirretorno gastado.
Preguntas clave al proveedor
- ¿Qué material procesaba y con qué porcentaje de carga?
- ¿Cuándo se revisó o sustituyó la válvula antirretorno por última vez?
- ¿Se han medido tolerancias de husillo/cilindro o hay informe de estado?
3) Unidad de cierre: platinas, columnas, paralelismo y expulsión (el gimnasio de la máquina)
Qué revisar
- Columnas (tie bars): corrosión, marcas, desgaste en cromado, golpes. Revisa alineación y estado de tuercas.
- Paralelismo de platinas: si no cierra “plano”, prepárate para rebabas, desgaste de molde y ajustes eternos.
- Guías y casquillos: holguras, falta de lubricación, ruidos en el movimiento.
- Expulsor: carrera, centrado, golpes, suavidad, sensores de fin de carrera.
- Sistema de lubricación: ¿engrasa donde debe? ¿hay líneas obstruidas?
Señales de alerta
- Marcas de “trabajo torcido”: desgaste irregular en guías y platinas.
- Vibraciones o golpes al cerrar/abrir.
- Fugas de grasa/aceite en zonas donde no debería haber “brillo artístico”.
Preguntas clave
- ¿Se ha hecho medición de paralelismo o verificación de cierre?
- ¿Ha trabajado con moldes muy pesados cerca del límite de placa?
- ¿Cuándo se revisó el expulsor y sus casquillos?
4) Hidráulica: bombas, válvulas, acumuladores y fugas (el sistema circulatorio)
Qué revisar
- Bomba(s): ruidos, temperatura, vibración, caudal estable.
- Válvulas proporcionales/servo: respuesta, estabilidad, posibles alarmas en control.
- Filtros y aceite: color, olor, presencia de partículas. Si el aceite parece “café con leche”, mala señal.
- Latiguillos y racores: grietas, sudado, abrazaderas improvisadas.
- Cilindros: vástagos con picaduras, pérdidas por retenes.
- Acumuladores (si hay): fecha de revisión, presión, documentación de seguridad.
Señales de desgaste
- Fugas recurrentes o charcos (sí, lo digo tal cual).
- Movimientos “a tirones” y pérdida de repetibilidad.
- Sobrecalentamiento del circuito hidráulico.
Preguntas clave
- ¿Cada cuánto se cambiaba el aceite y el filtro?
- ¿Se han sustituido bombas o válvulas importantes?
- ¿Hay análisis de aceite o histórico de incidencias?
5) Control, electrónica y cuadro eléctrico: aquí viven las paradas “misteriosas”
Qué revisar
- Estado del HMI/CPU: pantalla, botones, funcionamiento fluido, errores recurrentes.
- Backups y parámetros: imprescindible. Sin copia, cualquier fallo se convierte en una expedición.
- Armario eléctrico: limpieza, ventilación, filtros, cableado ordenado (si parece espagueti, sospecha).
- Variadores/servos: alarmas históricas, temperatura, ventiladores.
- Conectores y sensores: cables pellizcados, conectores rotos, sensores puenteados.
Señales de alerta
- Alarmas intermitentes difíciles de reproducir.
- Componentes descontinuados sin alternativa clara.
- Modificaciones sin documentación (“esto lo hizo un técnico una vez…”).
Preguntas clave
- ¿Incluye manuales, esquemas eléctricos e hidráulicos?
- ¿Se entrega con backup del control y parámetros?
- ¿Qué repuestos críticos recomienda el propio proveedor?
6) Resistencias, calentamiento y refrigeración: estabilidad térmica = piezas estables
- Bandas calefactoras: uniformidad, puntos fríos, cableado seguro.
- Termopares: lectura estable (si baila, regula mal).
- Refrigeración: fugas, obstrucciones, estado de conexiones de agua.
- Intercambiadores/enfriadores: limpieza y rendimiento.
Una DEMAG Segunda Mano bien cuidada suele destacar por su estabilidad, pero esa estabilidad no aparece por arte de magia: se verifica.
7) Tolerancias y pruebas: lo que yo exigiría ver (y medir) antes de comprar
- Repetibilidad en dosificación: ciclos consistentes, sin variaciones raras.
- Prueba de cierre: suavidad, ausencia de golpes, verificación de paralelismo si es posible.
- Prueba hidráulica: presión estable, sin caídas, sin sobrecalentamiento.
- Prueba de fugas: revisa en caliente y en movimiento (las fugas tímidas aparecen cuando “trabaja”).
- Prueba con molde (ideal): aunque sea un ciclo simple, te revela el 80% de los “peros”.
8) Documentación y seguridad: lo aburrido que te salva el proyecto
- Marcado CE y declaración: verifica situación real según normativa aplicable.
- Manual de uso y mantenimiento: en serio, lo vas a necesitar.
- Esquemas eléctricos e hidráulicos: imprescindibles para reducir tiempos de parada.
- Protecciones y enclavamientos: puertas, setas, barreras, microinterruptores.
- Estado general de seguridad: cableados seguros, ausencia de puentes “creativos”.
La seguridad no es un extra: es parte del ROI. Una máquina barata que no cumple o requiere muchas adaptaciones deja de ser barata en cuanto llega a planta.
9) Checklist express de preguntas (las que yo haría sin pestañear)
- ¿Por qué se vende la máquina?
- ¿Qué se ha reacondicionado exactamente y con qué garantía?
- ¿Puedo ver la máquina en funcionamiento (y cuánto tiempo)?
- ¿Qué incluye el precio: carga, transporte, puesta en marcha, formación?
- ¿Qué repuestos críticos recomiendas tener en stock?
- ¿Qué plazo real de entrega hay y en qué estado llega?
Comprar DEMAG Segunda Mano con cabeza: cómo una revisión profesional reduce riesgos (y acelera producción)
Aquí es donde yo me pongo práctico: puedes hacer una inspección visual y una prueba básica, sí. Pero cuando el objetivo es que la máquina entre en producción rápido, una revisión profesional marca la diferencia.
En UDO KRICHBAUM TRANSITUS nos dedicamos a comercializar maquinaria industrial usada y reacondicionada para transformación de plásticos e inyección, y ofrecemos servicios de revisión y puesta a punto antes de la entrega. ¿Qué ganas tú con eso?
- Menos riesgo técnico: se detectan desgastes y puntos críticos antes de que se conviertan en avería.
- Arranque más rápido: menos “debug” en tu planta, menos improvisación, menos horas perdidas.
- Coste total más controlado: el presupuesto real aparece antes, no después.
- Producción más estable: repetibilidad, calidad y menos scrap desde el inicio.
Si estás buscando una DEMAG Segunda Mano (o cualquier inyectora usada) y quieres una compra con lógica industrial —no con fe—, mi recomendación es clara: checklist en mano, prueba real y revisión técnica seria antes de entregar.